boca

cuando pienso en esa boca me acuerdo de la puerta de entrada y un cigarro,
era de noche y no hacía demasiado frío.
mis dedos entrelazados a los suyos,
rogándole al reloj para que se vaya a dormir y se olvide de contar
las pocas horas que nos quedaban para robarle.
yo abrazándola de lado y ella dejándose llevar,
entregados a la pasión del momento, preocupados por nada
más que la adrenalina de cada segundo, improvisando el papel de dos extras
que probablemente desaparezcan en el siguiente guión
pero que simplemente no les importa.

corren los días

corren los días a una velocidad inimaginable y
temo perderles el paso por detenerme a pensar.
cae la noche eterna y despertamos apurados
intentando recordar lo que creimos soñar.

28 de Julio!

Con su olor a tallarín con chanfainita debajo del puente,
su combi repleta de gente que sigue y sigue subiendo,
su tráfico del infierno y su cumbia maldita,
su jeringa, su melcochita, su chato barraza,
con su ají en un plato gigante de pollo a la brasa,
su polvos azules a la hora de almuerzo,
su serpentina bien helena y su chicha morada de maíz,
con su criollada, su salsa y sus choros cumpliendo condena,
¡como quiero a mi país!

una vez más

compran.
ceden.
hablan.
hieren.
saltan.
mienten.
cantan.
sienten.
gritan detrás de la ventana.
salen al medio de la calle a caminar por la mañana.
pintan paredes repletas de canciones.
prenden el humo que alimenta sus pasiones.
tocan.
viven.
fuman
pierden.
gritan.
mienten.
cantan.
sienten.

veranos

para huír del silencio,
del paso del tiempo,
porque el sol de hoy me inspira desde la ventana,
y porque simplemente me da la gana.

porque vuelvo a encontrarme con el pasado,
porque sacié mi hambre y quizás busco el agua que quite mi sed.

porque estos días de agosto se convirtieron,
en el septiembre del resto de mi vida,
en la esperanza de más veranos,
cien aventuras más cruzando esa puerta de salida.

contigo, sin ti?

en mi mente, contigo,
en mi cama, sin ti.
en mi almohada, contigo,
en la hiedra, sin ti.

en la televisión, contigo,
en el espejo retrovisor, sin ti.
en la radio, contigo,
en mi cuarto, a mi alrededor,
sin ti.

en toda mi música, contigo,
en mi ropa sin olor, sin ti.
en las letras que escribo, contigo,
en esta noche de maldito frío, sin ti.

tu voz mi voz

si decidiste no hablarme más para no sentir, piénsalo dos veces.
si tu voto de silencio clama a gritos escuchar mi voz, por algo será.
baja la guardia, cuando te bese,
rompe tus reglas, tonta, dame una portunidad.

hoy me jode

me jode verte y voltear la cara.
me jode saludarte recién a la segunda vez.
me jode la distancia.
me jode tu voz.
me jode que hoy te vi más linda.
me jode que no haya más los dos.
me jode haberte tratado mal.
me jode mi actitud.
me jode no haber tenido ganas.
me jode que hizo demasiado calor.
me jode no poder joderte.
me jode la frialdad, la distancia.
me joden días pasados, porque los extraño.
me jode tu orgullo, tu tonta arrogancia.
me joden mis actos.
me joden los daños.
me jode tu ropa.
me jode tu poca voluntad.
me jode que ahora tu si me jodas, y en mala onda.
me jode tenerte de lejos.
me jode esta repentina poca amistad.
me jode tu venganza.
me jode no estar seguro.
me jode mi indiferencia.
me jode porque no mentí.
me jode que pasan los días
y sigo pensando en ti.

de vueltas

bastó tenerte para dejarte ir.
Sin darle tregua a los latidos del corazón, corté las alas de esta aventura,
cegado por la razón, por el sentimiento incómodo de saber que estabas ahí,
esperando mi siguiente movida, sin saber que en mi cabeza no existía jugada alguna preparada para lo que vendría, jugando un juego del momento, donde se vale aburrirse según avance el tiempo, donde la emoción la pone la incertidumbre, lo clandestino, lo informal, ocultando tal vez mi miedo a decidirme y llegarme a enamorar.
Intenté verte con ojos ilusionados pero fallé, quise entusiasmarme al verte cruzar la puerta y caminar hacia mí, pero en cambio lo que sentí fueron ganas de huir, de que regreses a casa por donde viniste, de que me trates mal, tan mal que me hiciera sentir de lo peor, aunque en ese estado lo más probable es que ni siquiera me hubiera llegado a importar.
En este momento lo lógico sería decir que todo salió como quería, que al olvidarme y volver a tu cómoda falsa estabilidad acabaste también con mi angustia, que al ignorarme me devolviste el alma al cuerpo y que lo agradezco, no sé. No sé si me alegraría si volvieras, si al verte me darían de nuevo ganas de que desaparezcas, si me acostumbré por esos ratos a tenerte y ahora tu ausencia me hace extrañarte, no lo sé. En este momento, sin embargo (no hablo de días ni horas sino, simplemente en este exclusivo momento) lo único que sé, es que no puedo dejar de pensar en ti.

candela

fuego cruzado por las paredes de la ciudad!
carnaval de agua en casas y jardines,
ventanas abiertas al aire, a respirar.
Balcones llenos de gente suspirando,
sueños indecisos y baños de espuma caliente
que nunca llegaron a terminar.

y tal vez, quizás

y te vas, y vuelves,
y no estás, y mientes,
y abres los ojos,
y luego lloras,
y se nubla mi mente,
y de repente,
te evaporas.

beat

Suena música alrededor de mis oídos esta mañana y no sé por qué, sólo entiendo que hoy la escena se repite diez veces más que ayer, y me gusta. Siento el ritmo corriendo por mi estómago, nota a nota tocándome la piel, poco a poco, beat a beat calmándome la sed.

amanecer

si me levanto tarde en la mañana
despiértame con la cachetada de tu indiferencia,
si abro las cortinas y finjo no verte
castígiame con la luz de tu inteligencia,
si ando por ahí pensando en nada háblame,
busca mis ojos y al encontrarlos háblame,
toca mis manos y cuando las sientas grítame,
gana la batalla y luego abrázame,
que yo también lo haré.

caliente!

caliente, el calor entre la gente,
sudor, ropa y piel mojada,
noches de pelea eternas con la almohada,
la ventana abierta de las ilusiones,
el día que despierta el deseo,
las pasiones,
corren y vuelven beber,
el agua que llena su sed,
la ciudad entera pidiendo
a gritos descansar,
el suelo que se derrite,
el cielo se empieza a desnudar.

muchas las miles

escucho el viento que entra por la ventana,
siento el aroma de tus versos que leo de madrugada,
cambio las horas que pasan, por caramelos de mora,
y saboreo el intento de olvidarte, lo intento.

Me aparto de la luz que ciega mis ojos a traves de la ventana,
apago la luna en la noche,
noche fría y llena, de esas que saben ajenas,
la taza de café que preparé sobre la mesa,
escribo e imagino tu cuerpo, regresa.

Camino por las paredes casi corriendo,
sin pensar en nada,
caigo dormido en un sueño profundo,
que me sorprende despierto cuando la luz de la calle se prende,
te extraño, vuelve.