de Visita



Llegaste a la ciudad sin decir nada, llamaste y sin saber nada contesté.
Ha pasado el tiempo que parece largo pero los recuerdos están intactos, noches bohemias de borrachera, hablando hasta ver salir el sol por la ventana, a las 5 de la mañana de un día cualquiera, hablando sin importar mucho de qué, pensando solo en que el tiempo no existe cuando te propones que no debe importar, cuando no existe un por qué.
Vuelven aunque por unos días a llenarse los vacíos en el espacio del calendario para los mejores amigos, vuelve la sensación de querer salir de noche sin saber a donde, a aventurar, con la única certeza de querer llegar,sintiéndonos invencibles sobre lo falso y aparente, riéndonos en la cara de la estupidez, encontrando parecidos en la gente, aprovechando el momento y de repente, chocando nuestros vasos, haciéndolos sonar como nunca, como siempre, y de nuevo pasando el tiempo hablando, importando poco el tema, olvidando los problemas, embriagándonos de felicidad, de esa risa extraña que a veces simplemente no podemos explicar.
No voy a perder más tiempo escribiendo sin sentido,  no quiero más que verte y conversar contigo amigo, mi mejor amigo.

Mal día

Ayer tuve un mal día. Es terrible cuando de tu trabajo depende el de alguien más y tus neuronas decidieron irse de paseo junto con las ideas de tu cabeza, sin poderlas controlar. Te invade la angustia, el miedo y la sensación de que eso no va a terminar. Ruegas al viento por un aliento de creatividad. Te peleas con tu silencio porque no entiendes de que depende, y si tal vez volverá a pasar.

Hambre, sed, lluvia

El hambre de ver si en verdad has desaparecido,
las sed de tener una noche más,
las ganas de hablar de más cuando hace más frío,
la lluvia que cae de noche en la ciudad.

Lunes 4:58 pm

Aqui hay frío mientras afuera hace calor, será el aire acondicionado que todos pensaron estaba malogrado, será mi fresco y relajado corazón. El cielo gris de la ciudad, las ganas de la gente, del lunes que se empieza a terminar. Miro por mi ventana y veo una camioneta azul, miro en mi interior y veo ganas de migrar lejos, al sur, de mbriagar mis ganas, de encontrarte lejos estando allá, de extrañarte, de no pderte contactar, de llenarme de aire al respirar, de comprarme una moto, de rockanrolear.

Ahora pues

Ahora que miro con ojos reales puedo decir que me gusta verte asi. Que me siento extraño pero creo que me da igual y, que no tengo ganas de mirar atrás, que sólo me provoca salir por la noche y caminar. Que me gusta el clima y la ciudad y que asi me quiero quedar, que comer nunca fue tan rico, que irreparablemente estoy comenzando a engordar. Que la vida contigo era ala vez sin ti, que nunca entendiste, que simplemente fue asi, que nada,que hay cosas que hacer,que muchas, y poco tiempo para andar, que cada vez que avanza el verano me provoca una cerveza, cada vez más! Que la plata no alcanza, que hay deudas que pagar. Que finalmente nada de esto importa, si antes no queda claro algo: no me interesa mucho esperar.

Vamos

Vamos a comenzar de nuevo.
Vamos a calentar el sol.
Vamos a reirnos de lo que es prohibido.
Vamos a cantar de a dos.
Vamos a juntarnos de noche y a tomar,
a terminar ebrios de locura y envueltos
dejando que nos guíe el frio de la noche y su espontaneidad.
Vamos a dejarlo todo, vamos a olvidar lo que pasó,
vamos a mandar al diablo a lo que no podemos olvidar.
Vamos a sentirnos bien, vamos a coger una guitarra y a tocar.
Y cuando llegue la noche vamos de nuevo a la calle,a encontrar lugares, a tomar,
vamos a decirnos que no importa el destino
sino el camino que andamos juntos
antes de llegar.

Habla el solitario señor de la cabaña azul



Me siento solo en la mesa, aqui solos mi soledad y yo.
Trato de entender los motivos, las razones, las emociones, trato y no encuentro una solución.
Me convierto en un solitario, que por fuerza y no voluntad, se ha acostumbrado a la soledad, al silencio de la noche, a lo oscuro, a la humedad, a ese entercado reproche, que me esmero en nunca olvidar.
Me voy caminando sin miedo, voy despejando mi caminar, guardo la mesa, los platos, me dispongo a lavar.
Llego a la cama ya sin zapatos, anhelando profundamente descansar.

Beso y cigarro



Un beso que sabe a cigarro es algo mas que eso, es una sensación rara que dura mas de una noche, una manía. Mas que un beso, una droga que te pide la pruebes de nuevo, día tras día. Desaparece de la memoria y vuelve en el momento que menos creías podrías sentirlo de nuevo, vuelve a tus labios el sabor de una noche, el placer verdadero de un beso, el momento entero.

Imaginar

Pasan los días y mis sentidos vuelan fuera de la razón, paso mirando a la nada, algo aturdido, buscando un punto en mi imaginación. Me divierte la idea constante de tener poder, saber hacerlo, de querer llegar, lograr tenerlo. Hacen falta horas solamente, días simplemente, años que con el tiempo pasarán, logros que con los años se cumplirán, miedos que con el paso de los días habrán quedado atrás, y tareas que solo en cuestión de horas tendrán que ser entregadas, pero será fácil, luego que después de tanto buscar, haber encontrado ese punto en mi imaginación.

Orzuelo

El ojo hinchado de tanto mirar, el párpado pidiendo a gritos denscansar.

Tocar paredes de piel


Vamos a tocar paredes, a tratar de escuchar lo que dicen detrás, con un vaso, sin mirar, paso a paso, sin parar.
Vamos a tocar paredes, a sentir el frío de su frialdad, a palpar lo plano de su inmensidad, a sentir el concreto, lo que hay mas allá, a pensar en lo que podríamos encontrar.
A temblar del miedo de que no estés del otro lado, a dudar si seguir tocando ,o dejar que las paredes se sigan enfriando, hasta llegarse a congelar.
Vamos a tocar paredes, porque son piel que me separa de ti, vamos a tocarlas para estar de nuevo cerca, para poder así de nuevo tenerte aquí.

Loco de atar

Como me mira la mirada del mirador. Como me mata lo material de la memoria. Cuando me voy de noche a la aventura en la oscuridad, cuando me vuelvo de madrugada presa del estrago de la euforia, loco de atar. Vuelvo a contar las veces que soñe despierto, gritando de alegría al viento, sintiéndome libre y sin ataduras, queriendo sentir que no quiero escapar de esta locura.

A veces

Si escribo me lleno el alma, si pienso en ella, el corazón. A veces en silencio escucho su risa, a veces su voz.