y las ramas del cuerpo buscan a ciegas el camino estrecho y húmedo entre los pliegues de tu malicia, es ahí cuando vuelvo a sentir.
reto 2
te reto, a encontrar mariposas en un jardín sin una puta gota de luz, ni magia. a llenar sedienta tu copa en la fuente del vacío. a sorprenderte de lo estándar, fabricado en serie. a servir de inspiración a una imaginación que no nació para soñar. te reto, ven, demuéstrame que estoy equivocado, encuentra las mariposas, llora con la letra de una canción que hable de tu sexo ardiendo en deseo y espántate como nunca antes, cuando tu corazón se detenga anonadado ante eso diferente que nunca pensaste cruzarte en el camino.
ganas
me matan las ganas de probarla.
probarla mata mis ganas.
qué ganas? es sólo probarte.
lista? avísame que cada glándula en mi lo está.
walk
ando la calle y cada paso me conecta más a la esencia. onda hecha a la medida y el soundtrack es mío. ando la calle y el frío pega más a la carne la jodida piel.
wroaackk
la música recorre mi cuerpo excitando cada rincón de piel que encuentra en el camino. cada beat me inyecta droga a la que soy simplemente adicto. y mis oídos, aunque sufriendo, reclaman una dosis mortal.
sshh
déjame libre, mar, no quiero hablar. no tengo inspiración, ni ganas. mi adicción ya no está. mi vicio ha desaparecido. y yo simplemente no quiero hablar. no quiero decir que la quiero cerca. que la huelo en cuerpos ajenos. que cada noche es un veneno peligroso para mi sangre. que soy presa fácil. que con nuevas armas me seduce y tienta a fuckin dejarme llevar. y a olvidar. para siempre. ves? te dije. no quiero hablar.
i know
sólo viendo el color de las hojas secas que caen de tu cuerpo al mirarte la cara sé lo que podría pasar, y me cago de risa. qué te puedo decir.
reto
ven a mi, torbellino, o debo decir brisa?
juega con mi ropa y llévatela si quieres, hazme volar contigo, si es que puedes.
ven a mi, volcán, aún si sabes que por dentro quemas menos o igual
que el fuego de un mechero débil que se está a punto de apagar.
ven a mi, terremoto, porque aunque predigan lo que sea, estoy más que seguro
de que nunca has destruido ni una casa de paja, ni lo harás.
ven a mi, te reto, mar,
con tu ataque de olas,
revuélcame que sé nadar,
planta tu bandera roja, y destrózame como amenazas hacerlo,
aunque sólo con tocar la primera gota sepa que eres lo más manso
con lo que me haya podido cruzar.
a lucinar
y mientras tanto, me compro un pasaje a las estrellas e intento volver a crear.
prendo la radio de la estación más lejana y capto las ondas una a una (o lo intento), para empezar.
y si no puedo? qué más dá. y si el silencio? la terquedad. y si prefiero? entonces me vas a tener que extrañar.
dime qué existe
no existe la mañana sin combi, caminata ni café.
como no existen los días sin música, repletos de gente, ni las tardes de frío intenso sin un cigarro que las acompañe, y yo queriendo tenerte, fé.
tu boca
si yo vivo en tu boca
cómo voy a alejarme y borrarte de mi.
si seguir me toca, para qué resistirme.
si yo vivo en tu boca,
pierdo el tiempo inventando mi vida sin ti.
porque sin ti no es igual,
mi tarea es reconquistarte.
cómo voy a alejarme y borrarte de mi.
si seguir me toca, para qué resistirme.
si yo vivo en tu boca,
pierdo el tiempo inventando mi vida sin ti.
porque sin ti no es igual,
mi tarea es reconquistarte.
qué idiota fuí
me arrepiento completamente por haberte dejado ir.
completamente.
por buscarnos las manos a escondidas entre los sillones, encubiertos por la música y la bulla de la gente y luego buscar a la fuerza razones para soltarte.
porque vi en ti el presente y nunca el día siguiente.
porque cegué mis ojos con soberbia, y mi ego con un globo de helio que nunca voló, pero qué bien que reventó.
porque me acuerdo del brillo de tus ojos y el calor de tu cuerpo, pero no sé dónde quedó la risa de de tu mirada en ese primer encuentro.
porque te tuve entre brazos y hoy sólo estás en pedazos sueltos de mi memoria, que te quieren de vuelta.
me arrepiento como lo hace un niño que escoge mal el sabor de su helado y con el gusto empalagado sabe que ya es suficientemente tarde como para cambiar.
porque gané tus mariposas cuando me mirabas y ni con eso me decidí.
porque cada vez que tu foto se me atravieza frente a la cara no hago más que repetirme simplemente: qué idiota fuí.
completamente.
por buscarnos las manos a escondidas entre los sillones, encubiertos por la música y la bulla de la gente y luego buscar a la fuerza razones para soltarte.
porque vi en ti el presente y nunca el día siguiente.
porque cegué mis ojos con soberbia, y mi ego con un globo de helio que nunca voló, pero qué bien que reventó.
porque me acuerdo del brillo de tus ojos y el calor de tu cuerpo, pero no sé dónde quedó la risa de de tu mirada en ese primer encuentro.
porque te tuve entre brazos y hoy sólo estás en pedazos sueltos de mi memoria, que te quieren de vuelta.
me arrepiento como lo hace un niño que escoge mal el sabor de su helado y con el gusto empalagado sabe que ya es suficientemente tarde como para cambiar.
porque gané tus mariposas cuando me mirabas y ni con eso me decidí.
porque cada vez que tu foto se me atravieza frente a la cara no hago más que repetirme simplemente: qué idiota fuí.
