Frío

La piel helada, los dedos queriendo enmudecer.
El alma entera se estremece,
el frío despierta del sueño que el verano de tus labios supo mágicamente aparecer.

Cuando no lo tengo lo siento, creo pedirlo a gritos,
lamento su ausencia, maldigo al sol su presencia,
creo sentir que puedo lidiar con él,
siento y creo poder, ignorar su poder, su invisible poder,
el vacío que provoca en mi, el frío, mis días sin ti.

Ahora me rodea el cuerpo, invade todo mi ser,
se ríe del calor que no volvió a visitar,
mi ciudad, mi fé, la certeza intacta de volverte a ver,
convencido, porque lo sé, que me extrañas de noche,
una y otra vez más, y más cuando te miras muy cerca,
y encuentras que el frío
llegó a tu cuerpo para volverse a instalar.