hoy me jode

me jode verte y voltear la cara.
me jode saludarte recién a la segunda vez.
me jode la distancia.
me jode tu voz.
me jode que hoy te vi más linda.
me jode que no haya más los dos.
me jode haberte tratado mal.
me jode mi actitud.
me jode no haber tenido ganas.
me jode que hizo demasiado calor.
me jode no poder joderte.
me jode la frialdad, la distancia.
me joden días pasados, porque los extraño.
me jode tu orgullo, tu tonta arrogancia.
me joden mis actos.
me joden los daños.
me jode tu ropa.
me jode tu poca voluntad.
me jode que ahora tu si me jodas, y en mala onda.
me jode tenerte de lejos.
me jode esta repentina poca amistad.
me jode tu venganza.
me jode no estar seguro.
me jode mi indiferencia.
me jode porque no mentí.
me jode que pasan los días
y sigo pensando en ti.

de vueltas

bastó tenerte para dejarte ir.
Sin darle tregua a los latidos del corazón, corté las alas de esta aventura,
cegado por la razón, por el sentimiento incómodo de saber que estabas ahí,
esperando mi siguiente movida, sin saber que en mi cabeza no existía jugada alguna preparada para lo que vendría, jugando un juego del momento, donde se vale aburrirse según avance el tiempo, donde la emoción la pone la incertidumbre, lo clandestino, lo informal, ocultando tal vez mi miedo a decidirme y llegarme a enamorar.
Intenté verte con ojos ilusionados pero fallé, quise entusiasmarme al verte cruzar la puerta y caminar hacia mí, pero en cambio lo que sentí fueron ganas de huir, de que regreses a casa por donde viniste, de que me trates mal, tan mal que me hiciera sentir de lo peor, aunque en ese estado lo más probable es que ni siquiera me hubiera llegado a importar.
En este momento lo lógico sería decir que todo salió como quería, que al olvidarme y volver a tu cómoda falsa estabilidad acabaste también con mi angustia, que al ignorarme me devolviste el alma al cuerpo y que lo agradezco, no sé. No sé si me alegraría si volvieras, si al verte me darían de nuevo ganas de que desaparezcas, si me acostumbré por esos ratos a tenerte y ahora tu ausencia me hace extrañarte, no lo sé. En este momento, sin embargo (no hablo de días ni horas sino, simplemente en este exclusivo momento) lo único que sé, es que no puedo dejar de pensar en ti.

candela

fuego cruzado por las paredes de la ciudad!
carnaval de agua en casas y jardines,
ventanas abiertas al aire, a respirar.
Balcones llenos de gente suspirando,
sueños indecisos y baños de espuma caliente
que nunca llegaron a terminar.

y tal vez, quizás

y te vas, y vuelves,
y no estás, y mientes,
y abres los ojos,
y luego lloras,
y se nubla mi mente,
y de repente,
te evaporas.