de cero

empezar sin punto de partida es hacerlo de verdad. sin miedo a nada, dejarse llevar. moverse entre sombra y recuerdo, tentar al cuerpo a cada segundo, a no mirar atrás. a probarlo todo y no querer nada, a volverse adicto de momentos, gestos, ganas. a tenerte ganas y hacer que las tengas como todo un experto.

stutter

cada poro del cuerpo
cada palabra
cada gota de sudor
cada mirada
cada silencio
y las ganas en
cada pliegue del cuerpo
cada movimiento
cada intento
cada que me ignoras
cada que miento
cada que amarro mis manos
cada que muerdo
mis labios
para no morderte, todavía,
como planeo hacerlo


flame

Y derrepente un fuego abrazador que quema la piel pero por dentro. Un chorro de agua que más que mojar levanta todo el cuerpo. Una luz que alumbra cenizo y brilla lento. Un frío intenso que marca el camino que me reclama a gritos, en otra piel.

ladrón imaginario


sin robar nada en mi vida me convertí en el más grande de los ladrones y te lo agradezco, porque sin quererlo, construiste la fricción que hoy me hace recordarte. a pesar de tremenda hazaña, este delincuente sigue en libertad.

y buah

no te decides y eso escapa de mis manos.
no te atreves y aunque mueran por tocarte, mis ojos sólo pueden verte de lejos.
mueres de miedo a ser sincera contigo misma y por más directos que sean mis labios, probarte en este momento sería perder el tiempo.
porque prefieres acurrucarte en tu predecible comodidad, aunque no te mueva un pelo, y por más que mueran por salvarte, mis manos no hacen más magia de la que tu cuerpo las deje hacer.
porque tiemblas sólo de imaginarte conmigo, porque sabes lo que sientes, pero es mejor hacer como que no pasa nada. y ante eso, cachetes, mi piel nada puede hacer.

uf

dos dedos de tu frente me bastan para saber que sobra la piel entre los dos. el calor de esta noche es demasiado. demasiado tú, demasiado yo.