ven a mi, torbellino, o debo decir brisa?
juega con mi ropa y llévatela si quieres, hazme volar contigo, si es que puedes.
ven a mi, volcán, aún si sabes que por dentro quemas menos o igual
que el fuego de un mechero débil que se está a punto de apagar.
ven a mi, terremoto, porque aunque predigan lo que sea, estoy más que seguro
de que nunca has destruido ni una casa de paja, ni lo harás.
ven a mi, te reto, mar,
con tu ataque de olas,
revuélcame que sé nadar,
planta tu bandera roja, y destrózame como amenazas hacerlo,
aunque sólo con tocar la primera gota sepa que eres lo más manso
con lo que me haya podido cruzar.
