reto

ven a mi, torbellino, o debo decir brisa?
juega con mi ropa y llévatela si quieres, hazme volar contigo, si es que puedes.
ven a mi, volcán, aún si sabes que por dentro quemas menos o igual
que el fuego de un mechero débil que se está a punto de apagar.
ven a mi, terremoto, porque aunque predigan lo que sea, estoy más que seguro
de que nunca has destruido ni una casa de paja, ni lo harás.
ven a mi, te reto, mar,
con tu ataque de olas,
revuélcame que sé nadar,
planta tu bandera roja, y destrózame como amenazas hacerlo,
aunque sólo con tocar la primera gota sepa que eres lo más manso
con lo que me haya podido cruzar.

a lucinar

y mientras tanto, me compro un pasaje a las estrellas e intento volver a crear.
prendo la radio de la estación más lejana y capto las ondas una a una (o lo intento), para empezar.
y si no puedo? qué más dá. y si el silencio? la terquedad. y si prefiero? entonces me vas a tener que extrañar.

dime qué existe

no existe la mañana sin combi, caminata ni café.
como no existen los días sin música, repletos de gente, ni las tardes de frío intenso sin un cigarro que las acompañe, y yo queriendo tenerte, fé.